A 195 años de la secesión

No dudamos de las nobles intenciones de Agustín de Iturbide, ni de la situación crítica y compleja de la coyuntura de 1821; pero es evidente que sus acciones y su decisión de hacer la secesión de la Patria y el abandono de la piedad política, fueron a la larga causa de la destrucción de Méjico en todo sentido incluyendo el territorial; en palabras de José Antonio Ullate:

“Tan subvertidos estaban los criterios, que hasta los «trigarantistas» llegan a plantearse ofrecer el trono de México al denostado Fernando VII. A condición de negar el bien común acumulado, se está dispuesto incluso a entronizar al máximo responsable de la decadencia del bien común actual: muera la patria y viva el mal gobierno. Absolutismo y liberalismo, (…), por encima de sus palpables diferencias, están íntimamente identificados en su rechazo de la doctrina política católica.”

Luchemos pues por la Segunda Reconquista y la Reunificación de la Patria ¡Viva el Rey! ¡Muera la independencia!

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